sábado 6 de diciembre de 2008

Invasión sonora, animales en peligro


El hombre continua expandiendose, el aumento de la contaminación acústica en el mar y la vida silvestre pone en peligro la supervivencia de las especies que habitan en ella, un estudio demostró que el ruido ambiente del un lugar afecta directamente en la comunicación de aves del sector.


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¿Te has dado cuenta lo difícil que es conversar cuando caminas por el centro de tu ciudad? - micros, bocinazo, construcciones, etc. Hacen imposible escuchar a otra persona, aún cuando estés solo a un metro de distancia, a menos que levantes el tono de voz, ingreses a una tienda o sencillamente salgas del lugar.



Motores, industrias entre otros, son protagonistas que no solo contaminan nuestro aire, si no que también el entorno sonoro del lugar en que vivimos, son contaminantes acústicos, excesos de ruido que alteran las condiciones normales y afectan la calidad de vida de humanos y animales.

Sonidos que Dañan


Un estudio realizado en Madrid, España por el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Telecomunicación (COITT) señala que el ruido puede producir una diversidad de emociones negativas: sentirse insatisfechos, irritados, indefensos para dar solución a problemas, ansiosos y agresivos.


Para la Psicóloga experta en ruido ambiental, Clara Martimportugués, este cuadro se podría denominar como la “depresión de los sufridores del ruido”. Según ella el ruido produce interferencias en el procesamiento de la información: básicamente se ven afectadas la atención y la memoria, reduciendo el rendimiento en tareas complejas cuando la intensidad del ruido sobrepasa los 70/90 dB, siempre dependiendo de la personalidad (personas más irritables y ansiógenas) y la sensibilidad al ruido o predisposición a verse afectado por el ruido que se manifiesta de forma fisiológica y psicológica. (ver cuadro, efectos del sonido aquí)


Para hacerse una idea según el Sistema Nacional de Informacón Ambienta (SINA) en Chile se ha identificado que la sordera o hipoacusia es una de las principales enfermedades laborales propias del desarrollo industrial. También es la segunda enfermedad laboral más común después de la tendinitis.


Legislación



En Chile existe una legislación sobre los excesos de ruido, esta contempla que el ruido máximo para las zonas residenciales debe ser de 55 decibeles entre las 7 a 21 horas y de 45 decibeles de 21 a 7 horas. La infracción asciende a una multa que puede llegar a las 5 UTM. El monto de la multa dependerá de lo establecido en la ordenanza municipal sobre ruidos molestos de su comuna.


En la vida cotidiana pasaríamos pagando multas, basta con saber que una conversación normal tiene en promedio 60 decibeles, una aspiradora produce 70 decibeles; una motocicleta entre 100 y 110, las discotecas (con peaks de hasta 124 decibeles) y un concierto de rock (130 decibeles).

El tránsito vehicular es reconocido internacionalmente como el responsable de más del 70% de la contaminación acústica de una ciudad, en Chile la ley señala lo siguiente: ver ley aquí


Lamentablemente el desarrollo industrial no solo nos afecta a nosotros, si no que también a la vida silvestre del lugar, pequeños animales, aves, cetáceos son victimas de ruidos que no solo son molestos si no que en ciertos caso termina siendo causal de muerte y que la ley no contempla.

Según Naciones Unidas (ONU) los océanos son ambientes acústicos y muchas especies marinas utilizan el sonido para interactuar con otras especies u otros individuos de su misma especie, reproducirse, alimentarse y orientarse.


Por lo tanto, la contaminación acústica marina de alta intensidad puede alterar estas delicadas relaciones, e incluso en algunos casos, los niveles de ruido son tan altos que pueden ocasionar graves heridas en algunas especies marinas.

Para el director científico de la Sociedad para la conservación del delfín y ballena, Mark Simmonds, el ruido provocado por el hombre crea una especie de niebla acústica y una cacofonía de sonido que afecta principalmente a los cetáceos, pero apuntó que también otras especies marinas pueden verse afectadas, quien vinculó al ruido oceánico algunos daños que presentan los tejidos de los cetáceos. (Fuente aquí)


Las aves se adaptan

En Chile, Valdivia el académico del Instituto de Zoología, Facultad de Ciencias, de la Universidad Austral de Chile el Dr. Mauricio Soto investigó y analizó el canto del Chincol (nombre científico - Zonotrichia capensis), y encontró más de 16 tipos diferentes de cantos de un individuo en su repertorio, estos fueron los primeros resultado del proyecto llamado “Mecanismos que originan la presencia de dialectos de Canto en el Chincol, Implicancias ecológicas y evolutivas”.


Se estudiaron 4 localidades alrededor de Valdivia, Fundo Santa Rosa (SR), Los Notros (LN), San Ignacio (SI) e Isla Teja (IT), donde se grabaron alrededor de 2.500 cantos de 80 chincoles machos, aproximadamente.




La investigación arrojó que por localidad las aves mantienen un canto similar teniendo su propia variabilidad, pero al compararla entre localidades se demostró que hay muy pocos cantos que comparten entre la localidad y eso que son muy cercanas


Entonces la interrogante cambió y el foco de investigación se centró en el ¿por qué cantan distinto? En términos simple un chincol que habita en San Ignacio canta diferente a otro que vive en Valdivia (Isla Teja). Que tan solo están separados solo por 20 Km de distancia aproximadamente.


Para ello el investigador ocupó un sonómetro (artefacto que mide la intensidad de ruido) en cada localidad, grabando el ruido ambiente en el cual se desenvuelven estas aves.


Después del análisis se encontró una relación directa entre las características del canto y el ruido ambiente circundante. Esto daba paso a que podía ser posible que el ruido ambiente del lugar explicara la variabilidad del canto que existe en las diferentes localidades.


Es así como el investigador explica que el canto del ave cambia en función del ruido ambiente, y las aves escapan acústicamente al background del ruido ambiente general, entonces cuando están expuestas a ambiente ruidoso las aves tienden a cantar en forma más aguda.

En Santa Rosa, por ejemplo se encuentra el aeródromo Las Marías y además hay una serie de industrias donde están los astilleros y Masisa, eso genera un ruido ambiente muy fuerte, lo mismo que ocurre en Isla Teja con el ruido de la ciudad.


A diferencia de lo que ocurre en Los Notros, que está cruzando el río Calle Calle o en San Ignacio ya que son lugares de bajo ruido ambiente por ende el cantar de las aves es de una frecuencia más baja.

Para el investigador estos indicadores muestran regulaciones naturales frente a la contaminación acústica, “con eso nosotros podríamos grabarla ahí y determinar el nivel de contaminación acústica de una zona, sin tener que grabar el ruido ambiente per se, solamente por la variación y niveles de agudeza que alcanzan las aves uno podría predecir que tan ruidoso es ese ambiente”.


En Alemania, se realizó un estudio con Luscinia megarhynchos (el ruiseñor). El estudio demostró que un macho en el territorio menos afectado por el ruido, cantó con un nivel promedio de 77 dB, en contraste con el individuo en el territorio más bullicioso, que produjo cantos con un nivel promedio de más de 91 dB.


En la revista de la Asociación de Ornitología de Costa Rica, Zeledonia vol. 9, asegura que muchas especies aprenden su canto, y que la mayoría de los ajustes en las vocalizaciones se presentan durante las interacciones de los individuos con los vecinos en su sitio de reproducción. Los resultados del estudio indican que la aparente plasticidad en el canto representa un mecanismo, que permite a las aves reproducirse a pesar de altos niveles de ruido.



Por lo tanto, especies con poca capacidad de aprender esta plasticidad luego de llegar a los sitios de reproducción, pueden sufrir de interferencias en la comunicación. Para estas aves, el ruido excesivo producido por humanos, podría afectar las oportunidades de reproducción y contribuir a un declive en la diversidad y densidad de especies.( fuente aquí )

El ruido no solo se torna algo molesto, más bien se transforma en una amenaza tanto para la salud como para la vida silvestre de nuestro planeta, la legislación no ayuda mucho, pero en diferentes parte del planeta existen investigadores trabajando sobre el tema, queda esperar que esos resultados sean reflejado en la disminución de una de tantas contaminaciones que destruyen al planeta.

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